martes, 3 de marzo de 2009

El abuso

Alberto Aziz Nassif
El Universal/3 de marzo de 2009

La cifra es escandalosa y monumental. Con excepción de Alfredo Figueroa, que se opuso, los consejeros del IFE querían recibir 330 mil pesos de salario al mes. El aumento de 46% a un salario que ya era alto significa en buen español un agandalle, un acto ventajoso de alevosía y abuso. Fue tal la indignación pública, que los consejeros tuvieron que dar marcha atrás y ahora se quedaron sin el aumento y con la mala fama. La justificación del aumento fue para cumplir con el artículo 41 de la Constitución, en el que se dice que los consejeros ganarán igual que los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. ¿Qué legalidad puede consignar tal tipo de aberración? Sólo la misma que explica por qué los legisladores establecieron en la Constitución su financiamiento, otro abuso.
Pero no se trata sólo del IFE, sino del Poder Judicial, que poco a poco han construido un paraíso salarial: ministros que gana 347 mil pesos, consejeros de la Judicatura que se llevan 337 mil pesos, los magistrados del Tribunal Electoral reciben 343 mil pesos. No hay nada que justifique esos salarios. ¿Cuántos servidores públicos en el mundo ganan 4 millones de pesos al año (264 mil dólares)? Quizá ninguno, pero en México hay unos cuantos privilegiados que tienen estos niveles de salario. No se trata de derechos, sino de privilegios. El salario mínimo más alto del país es 200 veces menor al de un ministro o un magistrado. ¿Qué labor hacen para justificar esta desigualdad? La lógica salarial de estos sectores está equivocada: un salario alto no garantiza más autonomía ni una mejor impartición de justicia. Si el salario se calculara con base en eficacia, resultados, acceso del sistema de justicia a los más desprotegidos, quizá no se llegaría ni al salario mínimo.
La reforma electoral en 2007 dejó las cosas en los mismos términos para el IFE; sin embargo, en el proceso de la reforma hubo propuestas del Comité Conciudadano para que el salario de un consejero fuera similar al de un profesor universitario del más alto nivel, pero los legisladores ni siquiera se tomaron la molestia de revisar la norma.
Ahora llama la atención que algunos legisladores se hayan rasgado las vestiduras por el aumento en el IFE, cuando fueron ellos los que diseñaron la norma salarial en el artículo 41 de la Constitución y que en 2007 pudieron haber modificado. Cuando un país le puede pagar 330 mil pesos al mes al que organiza las elecciones, es decir, el doble del titular del Poder Ejecutivo, algo anda muy mal.
Los salarios en México dentro del sector público son la expresión de una desigualdad enorme, pero dentro del Poder Judicial se llevan la medalla de oro. La autonomía les ha servido no para tener salarios, sino privilegios, abusos. Sólo hay que asomarse a ver lo que ganan los maestros de primaria para ver la diferencia, los salarios de un médico en el Seguro Social o de una enfermera, al igual que un policía o un bombero; todo ellos rondan entre 4 mil y 8 mil pesos.
Pero no sólo la desigualdad es abismal, sino que el momento actual resulta por demás crítico. Se necesita mucho cinismo para aprobarse un aumento de 46% de los salarios, cuando la situación económica golpea con furia y todos los días hay no sólo malas noticias, sino pésimas: crece el desempleo por cientos de miles; la economía está en recesión y no se sabe con precisión cuánto va a caer el PIB este año. En las empresas se imponen programas de austeridad, incluso en diversos gobiernos se han adoptado medidas de reducción de presupuesto. Los consejeros del IFE que justificaron el aumento me recuerdan a los yuppies financieros de Wall Street que hace poco, mientras los bancos en Estados Unidos quebraban, ellos se otorgaban bonos millonarios.
La relación entre impartición de justicia y salarios es negativa. Recordemos algunas resoluciones de la Corte que pasarán a la historia como una vergüenza: los casos de Lydia Cacho y de Atenco, en los cuales se justificó la impunidad, recubierta de un sofisticado discurso jurídico. Pero también recordemos la decisión mayoritaria del Consejo General del IFE el pasado 13 de febrero, que fue un monumento a la ilegalidad.
Ahora se ha descubierto que los 125 alcaldes del estado de México abusan en sus percepciones y se niegan a revelar sus ingresos reales (EL UNIVERSAL, 2/III/09). Sin duda, urge una regulación salarial republicana que detenga el abuso.
Investigador del CIESAS

Dos niveles de desarrollo

Axel Didriksson
Excélsior/3 de marzo de 2009

Mientras en Estados Unidos la amenaza de un endurecimiento en la mutua frontera se mezcla con un posicionamiento de potencia financiera y educativa, en México el discurso es el de un gobierno machista, envalentonado, pero sin eficacia. Son dos modelos de desarrollo que tienen miles de kilómetros de cercanía, que muestran abismales brechas en sus estrategias para enfrentar la actual crisis y en sus capacidades a la hora de tomar decisiones.
Dos discursos emergentes que revelan la naturaleza de una ubicuidad global distinta, digamos abismal y cercanamente dispar: mientras que el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, propone las medidas de coyuntura que asumirá para enfrentar la crisis especulativa y financiera en la que se encuentra su país y mejorar la imagen que tiene frente al mundo, el gobierno federal mexicano gira en torno a un tímido “¡basta!”, al crimen organizado, que ha producido, seguramente, hilaridad entre los capos y los delincuentes mexicanos que andan ahora tras los gobernadores y los generales y se regocijan de la relación que tienen con los políticos y los funcionarios que les prodigan impunidad —dicho por prominentes panistas, entre otras cosas—.
Mientras, todos temblando. Porque el peso ya alcanzó una paridad insospechada (con una caída de cerca de 40% en el lapso de un año), un PIB que va para abajo de cero, un desempleo rampante; medidas que benefician de forma desquiciada a las grandes empresas, nacionales y extranjeras; el empobrecimiento de más y más personas, el recorte de salarios y del trabajo, y un cruel escenario que vivimos y sigue matando a niños, mujeres y jóvenes. Las víctimas mayoritarias de las guerras cada vez más extensas del narco (detenidas, desde luego por preclaros, sonoros y grandilocuentes discursos) son sobre todo adolescentes, mujeres y hombres jóvenes. Tan sólo hay que calcular la edad que tiene la mayoría de los cadáveres que aparecen día con día en las fotos de prensa. Esta realidad cruda que vivimos queda plasmada en la percepción de nuestros medios de comunicación, como parte de una nota minúscula en algún diario de Estados Unidos y en el inflamado miedo general que se vive en el interior del país.
En el discurso de Obama (desde la nación con más adictos a la droga y la más agresiva y represiva del mundo), visto y difundido en cientos de países y seguido de manera virtual en vivo por quien lo quisiera hacer desde cualquier idioma o nación, se hizo referencia a una inversión de casi 800 mil millones de dólares para recuperar el dinamismo perdido, sobre todo con el fin de impactar y sobreponerse a las deficiencias que tienen en energía como un bien renovable y sustentable, en asegurar la salud de las mayorías de la población, de sus ahorros y de sus ingresos, pero sobre todo llama la atención el énfasis que se pone en el tema de la educación, la ciencia y la tecnología.
En ese sentido, Obama está proponiendo modernizar el equipamiento de las escuelas de nivel básico, potenciar la labor de los colegios comunitarios y de las universidades, mejorar los sistemas bibliotecarios y los laboratorios, expandir la cobertura de banda ancha en las computadoras y mejorar sustancialmente las inversiones en investigación.
Dos visiones de una misma realidad. No se trata, sin embargo, de comparar para fomentar nuestro pesimismo interno, sino de asombrarnos por lo que sucede adentro mientras otros utilizan nuestro subdesarrollo en su beneficio.
didrik@servidor.unam.mx

I + D + I

José Blanco
La Jornada/3 de marzo de 2009

Una nueva revolución científica y tecnológica viene. Parece difícil referirla como nueva en una era de permanentes innovaciones técnicas en todos los ámbitos de la vida social; pero lo es en el sentido de que en el contexto de un proceso continuo de innovación, Barack Obama dará un impulso al conocimiento, probablemente sin precedente.
I + D + I (investigación más desarrollo más innovación) serán como nunca la palanca del desarrollo humano.
Los estadunidenses se habían dormido en sus laureles y, pese al proceso apuntado, la productividad social no marchaba al ritmo del llamado del siglo XXI. Cayeron en las redes de la especulación improductiva, de los circos financieros para volverse millonarios de la noche a la mañana, especialmente grandes empresas.
Obama tiene en sus planes un salto cualitativo en el uso de la ciencia, la tecnología, la educación, para el corto y el largo plazos. El presidente piensa simultáneamente en la superación de la crisis, en el avance de la sociedad y en seguir sosteniendo la hegemonía mundial de su país, si es posible, por sécula secolórum. Está en la historia y en el ethos estadunidense la buena vida y la dominación internacional por el conocimiento y el liderazgo tecnológico.
Uno de los textos más importantes del siglo XX sobre política científica es Science: The Endless Frontier (Ciencia, la frontera sin fin), del ingeniero Vannevar Bush (hombre de ciencia también), que escribiera en 1945 a solicitud del presidente Truman; Bush abogaba por un financiamiento público de la ciencia y tecnología prácticamente sin restricciones, con la convicción profunda de que el progreso científico es el asunto clave en el beneficio de la seguridad de la nación, de mejor salud, más trabajo, mejor nivel de vida, así como del progreso cultural; aquel Bush no incluía la hegemonía internacional que desde entonces ejerció Estados Unidos plenamente, pero qué duda cabe que ha sido decisiva en la influencia o la dominación que ha ejercido sobre el resto del mundo.
La conciencia del papel del conocimiento lo adquirieron el gobierno y los científicos estadunidenses de la observación del impacto que tuvieron las grandes innovaciones técnicas desarrolladas por los científicos durante la Segunda Guerra Mundial. En el conocimiento estaba todo y éste no conoce fronteras.
Por supuesto, toda la educación tenía que ser organizada para sostener ese papel de la ciencia y la tecnología. El desarrollo educativo y la investigación cobraron un papel central y fueron la base de la creación y el desarrollo de la gran potencia.
Obama se propone escribir un segundo capítulo de ese alcance. Entre sus decisiones iniciales destaca la creación del Chief Technology Officer, como parte del gabinete presidencial.
Obama tiene casi 2 millones de amigos en Facebook, medio millón en Myspace, entre otras redes, y al momento de elegir a su vicepresidente envió más de 3 millones de mensajes de texto a sus seguidores para darles la primicia. Obama quedará en la historia como el primer mandatario tecky, dice la tecnóloga M. G. Ensinck. Se sabe: Clinton envió dos e-mails: uno de prueba y otro al transbordador espacial; Bush no envió ninguno.
Desde la contienda electoral, Obama demostró hacer un uso intensivo y exitoso de las nuevas tecnologías, no nada más para mandar mensajes y recaudar fondos, sino que se apropió de las redes sociales para hacer construcción colaborativa. El flamante presidente estadunidense encarna el modelo de comunicación propio de los jóvenes: una relación bidireccional, más abierta y colaborativa con la que logró comunicarse con los menores de 30 años, aquellos que no leen diarios impresos, no van a las marchas ni ven los noticieros. Cosa que era imposible para Hillary Clinton y John McCain, quienes son tecnológicamente outsiders.
No es extraño que su programa de gobierno: incluya 1) un impulso sin precedente a la educación, pues es uno de los puntos fuertes de su argumento tecnológico; 2) dotar de recursos para investigación y educación a colegios y universidades; 3) reclutar a un nuevo ejército de profesores y dotarlos de los recursos tecnológicos necesarios; 4) desarrollar la banda ancha en la Internet, con prioridad sobre las zonas rurales para evitar la brecha digital interna; en este punto es prioritaria la optimización del espectro de radiofrecuencia para sacar su máximo potencial en todo el país; 5) preparar a la nación para una era totalmente digital; Obama cree en una Internet abierta y libre, que garantice el libre intercambio de ideas, a la vez que proporcione garantías para la protección de los menores; 6) la gobernanza, según Obama, tendrá como prioridades la transparencia de la administración hacia los ciudadanos, que conozcan qué está ocurriendo y cómo se están haciendo las cosas, y promover la comunicación y el acceso de los ciudadanos de forma cómoda, directa y especialmente segura a los gobernantes; 7) mejorar la competitividad de las empresas; 8) renovar permanentemente el uso de fuentes alternas de energía; 9) duplicar la inversión en investigación en ciencias, en la universidad en particular; 10) hacer que el impuesto para el I+D sea permanente; 11) proteger la propiedad intelectual fuera y dentro de sus fronteras; 12) reformar el sistema de patente; y, 13) operar según el principio de que las decisiones del gobierno se basen en las mejores evidencias científicas.
Una síntesis: Obama prevé en sus presupuestos un aumento de 1.4 por ciento para defensa y uno de 12.8 para educación. Un reto para el gobierno de Obama que se vuelve, inmediatamente, un reto para todos los países desarrollados y emergentes.

Educación para enfrentar la crisis

Javier Flores
La Jornada/3 de marzo de 2009

José Narro Robles, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha señalado la necesidad de realizar una cruzada por la educación superior en México. Esto ocurre en medio de una de las mayores crisis económicas a escala mundial, que afecta ya de manera muy grave a nuestro país. ¿Cuál es el sentido de este llamado?
Este mensaje busca proteger el sistema educativo nacional de los efectos adversos de la crisis. Pero hay otro nivel. No se trata tan sólo de blindar al sistema de educación superior, lo que en sí mismo estaría más que justificado, pues no podemos darnos el lujo de perder la infraestructura y los recursos humanos que tanto esfuerzo han costado a los mexicanos. Se trata, además, de plantear un camino que pueda conducirnos a enfrentar el deterioro económico que padece la población y lograr efectivamente una posición ventajosa dentro de la propia crisis.
Hay que poner atención a sus palabras. Se trata de una propuesta sobre qué hacer para enfrentar este proceso de deterioro económico. Y la verdad es que, aparte de la inercia, no abundan en esta materia las posturas propositivas fundamentadas.
Las más altas autoridades del gobierno afirman que el país no solamente va a sortear la crisis de manera exitosa, sino que va a salir fortalecido. ¡Por favor! Cómo se va a lograr esto si no se hace nada que tenga un sentido, una dirección, una idea tangible.
A escala internacional se ha adoptado un modelo combinado que consiste en destinar recursos públicos a los bancos y a las empresas y otorgar beneficios a las personas de carne y hueso para que puedan sortear los efectos del deterioro económico. Aquí, el gobierno piensa que la manera de ayudar a las personas es congelando algunos gastos impuestos por los propios gobernantes; por ejemplo, los precios de las gasolinas.
Pero los beneficios que pueden ser directos y reales, como en el empleo, los salarios, los alimentos, la salud o la educación, se encuentran estancados o francamente en retroceso. Algo va a pasar aquí y no va a ser nada bueno…
La educación es una de las fórmulas más importantes para apoyar a las familias a sortear los efectos de la crisis. Es una de las demandas más importantes de la población. A pesar de la adversidad, todos los padres desean que sus hijos sean mejores que ellos. Que tengan mejores herramientas para salir adelante. La educación superior y la investigación científica, por su parte, son la garantía para enfrentar como nación los desafíos del futuro. La formación de recursos humanos calificados y la creación de conocimientos y tecnología son la única forma de salir fortalecidos de ésta y otras contingencias. Son la base para delinear un desarrollo económico con independencia. De otra manera, estamos condenados a ser esclavos.
Pero es necesario actuar en este terreno con seriedad. Esto no está sucediendo. Por ejemplo, a la Secretaria de Educación se le ha ocurrido la idea de crear una universidad, a la que se le impondrá la denominación de Universidad Nacional. Se trata de una institución baratona que evita la modalidad presencial para dedicarse a la educación a distancia. ¿Cómo estará integrada la planta de profesores e investigadores en las ciencias, las humanidades o las artes? Me opongo a que se llame Universidad Nacional a semejante engendro.
Por otra parte, en medio de la crisis hay que actuar no sólo con seriedad, sino con responsabilidad. No debe subsidiarse con recursos públicos a la educación privada. ¿Acaso vamos a hacer un Fobaproa educativo para beneficiar a las instituciones que ya no pueden beneficiarse de las elevadas colegiaturas que cobran a las familias de sus alumnos? Como lo ha hecho el Conacyt en las administraciones panistas, sacando dinero de donde menos hay para dárselo al sector privado o a las trasnacionales. Es algo vergonzoso.
Para enfrentar la crisis debe fortalecerse la educación y en particular las instituciones de educación superior pública. Es una vía apropiada para encarar la crisis y es una modalidad tangible con la que podremos salir fortalecidos de la adversidad económica que agobia ya a todos los mexicanos.

Auditoría en Chapingo y el Colegio de Posgraduados, exigen huelguistas

Gabriel León Zaragoza
La Jornada/3 de marzo de 2009

Los cuatro sindicatos de trabajadores académicos y administrativos de la Universidad Autónoma Chapingo y el Colegio de Posgraduados en huelga acordaron solicitar a la Auditoría Superior de la Federación una revisión integral a las finanzas de esas casas de estudio, debido a que presumen gastos superfluos y probables desvíos de recursos públicos.
En conferencia de prensa conjunta, los secretarios generales de esos gremios anunciaron movilizaciones en el Distrito Federal, en fecha por definir, donde participarían los sindicatos de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Mexicano de Electricistas, entre otros.
Responsabilizaron a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y a las autoridades de las casas de estudios del estallamiento de las huelgas, que afecta a más de 8 mil 200 estudiantes.
Aseguraron que dichos funcionarios no han presentado propuestas reales a sus demandas de incremento y homologación salarial.
El dirigente de los académicos del Colegio de Posgraduados, Lenin Guajardo, aseveró que desde el 20 de febrero no han tenido propuestas de las autoridades, y reiteró que se podría aceptar de la patronal 4.25 por ciento de incremento salarial y 2.5 de prestaciones económicas.
Priscila Guerra, líder de los académicos de Chapingo, afirmó que para sus mil 300 agremiados es negociable su demanda de 60 por ciento de incremento, y reiteró que no aceptan la propuesta del gobierno federal de recibir por única ocasión un bono de 6 mil pesos y un vale de despensa por 2 mil, así como la oferta de incremento y prestaciones económicas que la Sagarpa ha propuesto a los cuatro sindicatos.
Por los trabajadores administrativos del Colegio de Posgraduados y de Chapingo, los líderes Roberto Huesca y Luis Ortiz, respectivamente, refirieron también negativas del sector oficial a aplicar retabulaciones e incrementos salariales acordes a las demandas y necesidades económicas de sus representados.

Pierde México más de $100 mil millones por la fuga de cerebros

Karina Avilés
La Jornada/3 de marzo de 2009

El éxodo de talentos mexicanos –el cual asciende a 575 mil profesionistas– ha costado al país más de 100 mil millones de pesos, cantidad cuatro veces mayor al presupuesto de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), reveló el subsecretario de Educación Superior, Rodolfo Tuirán.
Asimismo, la cifra representa 25 por ciento de los recursos que ejerce la Secretaría de Educación Pública (SEP) hoy día, afirmó.
La emigración calificada muestra un preocupante incremento, ya que cada año abandonan el país unos 20 mil connacionales con altos niveles de escolaridad, agregó.
La falta de oportunidades, el desempleo, la carencia de infraestructura que acoja a esos mexicanos, el círculo vicioso de la escasez de plazas en las universidades públicas y la oferta de mejores oportunidades salariales y de desarrollo en otras naciones son algunas de las causas de la salida de mexicanos talentosos, de acuerdo con funcionarios y especialistas.
En el seminario internacional Fuga de cerebros, movilidad académica y redes científicas, Carmen García Guadilla, del Instituto Internacional de la Educación Superior para América Latina y el Caribe de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), alertó sobre el peligro de que este fenómeno produzca diferencias extremas entre regiones y países y genere escenarios de acuerdo con intereses de otros.
Subrayó la necesidad de reconocer que el conocimiento es un bien público. Añadió que hace falta generar mayor interconexión entre los países de la zona.
El seminario se realizó en el auditorio Pedro Ramírez Vázquez de la rectoría general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), donde Tuirán señaló que en Estados Unidos hay 552 mil mexicanos con licenciatura, maestría y doctorado y en la Unión Europea viven otros 23 mil profesionistas.
Por cada cinco personas con maestría y tres con doctorado residentes en México, hay otro connacional en Estados Unidos.
Así, abundó, de 15 mil profesionistas que perdió el país anualmente en el quinquenio 1995-2000, la cifra aumentó a 20 mil por año.
Maestros dejan escuelas públicas
Apuntó que cada estudiante en el nivel licenciatura representa para el Estado una inversión de 45 mil pesos anuales, y una carrera tiene una duración promedio de cuatro años.
Eso significa que el costo al país por más de medio millón de profesionistas en el extranjero es de unos 103 mil millones de pesos.
Para este año, el presupuesto de la SEP es de 438 millones de pesos, mientras el de la máxima casa de estudios es de 24 mil 337 millones 73 mil 934 pesos.
Por su parte, la especialista Elizabeth Balbachevsky, de la Universidad Federal de Sao Paulo, Brasil, destacó la importancia no sólo de la fuga de cerebros hacia el extranjero, sino del éxodo de estos profesionales, que en sus propias naciones tienen que emigrar hacia universidades privadas ante la falta de plazas en las instituciones públicas.
En ese contexto, advirtió que el problema consiste en que en muchas instituciones de paga no existen ambientes para la investigación y, por tanto, en tres años se pierde la inversión realizada en dichos profesionales.
En su intervención, el investigador de la UNAM Roberto Rodríguez aseveró que el éxodo de personas calificadas no puede pensarse fuera de una renovada política migratoria bilateral, ante lo que significa para nuestro país la pérdida de 10 por ciento de su población total.
De acuerdo con las estimaciones, recordó, habrá 11.2 millones de paisanos en Estados Unidos, mientras la población de origen mexicano en el país vecino es de 18.6 millones.
En su turno, Magdalena Fresán, rectora de la UAM-Cuajimalpa, enfatizó que es necesaria una política de migración y de atracción, entre otros motivos, porque en una década deberá haber un cambio de la planta académica en las instituciones educativas, debido a que el promedio de edad de sus investigadores es de 55 años.

lunes, 2 de marzo de 2009

La UNAM, en riesgo por la crisis


Editorial de La Jornada/2 de marzo de 2009

El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la UNAM (STUNAM), Agustín Rodríguez, advirtió ayer que unos 40 mil alumnos que se encontraban matriculados en instituciones educativas privadas han buscado continuar su educación en la máxima casa de estudios, y atribuyó tal cambio a la crisis económica presente.
El dato desmiente las opiniones que el subsecretario de Educación Media Superior, Miguel Székely Pardo, formuló hace un par de semanas, pues da cuenta del efecto devastador de esa crisis en las clases medias y medias altas, lo que es indicativo del desempleo que afecta o que afectará en el futuro inmediato a docentes y administrativos de las escuelas privadas –y no sólo en los niveles medio superior y superior–, y plantea, para las universidades públicas, empezando por la UNAM, un riesgo que no debe ser soslayado: el incremento súbito y masivo de la demanda de plazas, el consiguiente aumento en el número de rechazados (pues estas instituciones no pueden extender de la noche a la mañana sus cupos) y la gestación de brotes de descontento de jóvenes y padres de familia que, sin una comprensión cabal e integral de la circunstancia por la que atraviesa el país, podrían derivar en la exigencia de una ampliación de la matrícula.
De ocurrir, esas previsibles presiones sociales sobre el sistema público de educación superior se presentarán en un entorno particularmente adverso para ellas, habida cuenta de que, ante la inflación y la devaluación, los recursos que les fueron otorgados para el presente año resultarán por demás insuficientes para cubrir sus gastos operativos en los actuales niveles de cobertura. A los obstáculos de la presente coyuntura ha de agregarse el rezago provocado en la educación superior del país por décadas de una política económica neoliberal y privatizadora aún vigente, que ha relegado a las universidades públicas y propiciado la proliferación de empresas o de organismos privados que instauran planteles carentes, en muchos casos, de calidad académica, que aportan muy poco o nada a la investigación –uno de los motores del desarrollo y, por extensión, de la recuperación económica– y que, en la presente circunstancia, ante la imposibilidad de muchas familias de pagar las cuotas correspondientes, expulsarán a una porción aún indeterminada de su población escolar hacia las instituciones del Estado.
Tales consideraciones deben llevar al gobierno federal a cobrar conciencia de la importancia de las instituciones públicas de enseñanza media superior y superior como factores irrenunciables de la economía y del desarrollo, pero también como mecanismos de amortiguamiento social. En este sentido, sería pertinente, así fuera como medida de contención de la crisis, emprender el establecimiento de nuevas universidades públicas –en la capital de la República se ha fundado sólo una en casi cuatro décadas– que amplíen la cobertura, ofrezcan alternativas a los estudiantes de familias depauperadas, contribuyan a elevar el nivel educativo general del país y absorban una demanda que, de otro modo, puede convertirse en un acoso social indeseable para las instituciones existentes.
En suma, al igual que en el conjunto del quehacer gubernamental, en materia de educación superior es también necesario un viraje de rumbo: ante las preocupantes perspectivas que enfrentarán la UNAM y el resto de las universidades públicas, los funcionarios del sector educativo tendrían que acusar recibo de las dimensiones del problema y abstenerse, en lo sucesivo, de minimizar o negar la realidad.

Provoca la crisis salida de alumnos de escuelas privadas a públicas: STUNAM

La Jornada/2 de marzo de 2009

El dirigente del Sindicato de Trabajadores de la UNAM (STUNAM), Agustín Rodríguez, señaló que debido a la actual crisis económica casi 40 mil alumnos han salido de escuelas privadas para continuar sus estudios en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Dijo que esa cifra quedó reflejada durante el examen de selección a nivel licenciatura, que se realizó la semana pasada en diferentes sedes.
En entrevista manifestó su precupación porque la crisis económica ya está llegando a las instituciones de educación privadas, por lo que será necesario canalizar más recursos a la enseñanza superior.
Precisó que la UNAM requiere al menos 20 mil millones de pesos anuales para incrementar su infraestructura, con el objetivo de hacer frente a la demanda de espacios educativos para jóvenes que acaban de terminar la preparatoria y que provienen de escuelas particulares.
Por otra parte, el integrante de la presidencia colegiada de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) insistió en la necesidad de reactivar el mercado interno, pues a su juicio es la única forma de generar empleos tanto en la ciudad como en el campo mexicano.

Deciden en el Colegio de Posgraduados ir a huelga

Gabriel León Zaragoza
La Jornada/2 de marzo de 2009

El Sindicato Independiente de Trabajadores del Colegio de Posgraduados (Sintcop) decidió estallar la huelga el primer minuto de este lunes, luego de que no ha recibido ofrecimiento a sus demandas laborales de 4.25 por ciento de aumento salarial y 2.5 en prestaciones.
En asamblea general realizada al mediodía de ayer, la mayoría de los 900 trabajadores administrativos decidieron ir al paro de labores, por lo que las delegaciones del Colegio de Posgraduados en San Luis Potosí, Veracruz, Puebla, Tabasco y Campeche, así como la sede en México, colgaron las banderas rojinegras en esos inmuebles.
El secretario del exterior, Enrique González, afirmó en entrevista que las autoridades no han respondido sobre la nivelación salarial y de homologación de prestaciones económicas, ni a la demanda de que los trabajadores participen en los proyectos de la institución.
Con el paro de labores en los primeros minutos de este lunes serán ya cuatro los sindicatos de instituciones dependientes de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) que se encuentran en huelga debido a que sus demandas de retabulación y homologación salarial no han recibido respuesta.
La dirección de Sintcop refirió que el ofrecimiento patronal se ha limitado a la creación de 12 plazas, por lo que en su consideración existe poca o nula voluntad de la dirección del Colegio de Posgraduados de atender las peticiones de los 868 trabajadores.
Indicaron que en el transcurso de este día evaluarán las acciones a seguir, por lo que no descartaron, previo consenso en asamblea, sumarse a las manifestaciones de los sindicatos de académicos y trabajadores de la Universidad Autónoma Chapingo y del Colegio.

Levantan huelga en la Autónoma de BCS

Raymundo León, corresponsal
La Jornada/2 de marzo de 2009

La Paz, BCS. El Sindicato Único de Trabajadores Administrativos de la Universidad Autónoma de Baja California Sur levantó la huelga iniciada el 16 de febrero, tras acordar un incremento de 4.25 por ciento al salario y 3.75 en prestaciones. El rector Rodrigo Guerrero Rivas dijo que el sábado las partes también convinieron un bono de 2 mil pesos al año y la entrega de las despensas retiradas a los funcionarios universitarios. Aún falta desahogar la negociación contractual con el personal académico, cuyo emplazamiento vence este martes.