viernes, 15 de mayo de 2009

Espacio en las universidades

José Sarukhán
El Universal/15 de mayo de 2009

En las últimas semanas ha resurgido, por razones obvias, el problema de la falta de cupo para los alumnos que desean ingresar al nivel universitario. Los cupos ofrecidos por las tres principales instituciones públicas de educación superior en el área metropolitana no satisfacen la demanda de quienes desean ingresar a este nivel educativo.
Este diario publicó un extenso y detallado texto sobre el tema a cargo de Nurit Martínez (EL UNIVERSAL, 21/IV/09); las cifras que Nurit mencionaba en su reportaje no me resultaron sorprendentes, pues de mi experiencia pasada en la UNAM era obvio que estaríamos en estas condiciones en el presente.
Se criticaba en ese reportaje (por quienes deberían conocer mejor la realidad de las universidades mexicanas) la apertura de instituciones de educación superior dedicadas a la formación de estudiantes en áreas tecnológicas, ignorando que ese es el tipo de profesionistas que se debería formar en mayor número en el país.
Otras inquietantes opiniones iban en el sentido de afirmar que debería seguirse ampliando la matrícula de las instituciones ya existentes. El resultado inmediato de ese texto fue el número de mensajes enviados a la página electrónica de este diario por lectores (¿reales?, ¿manipulados?) insistiendo en la “inutilidad de las instituciones públicas de educación superior”, las bondades de tener el apoyo de bonos para escoger en qué universidad ir a estudiar, etcétera.
Las inevitables declaraciones de algunos ilustrados diputados al respecto sólo nos volverán al terreno de las declaraciones fundamentadas en convicciones ideológicas o económicas, más que en los datos reales (cualitativos y cuantitativos) de lo que ocurre en la educación en general, y de la superior en particular, de México.
El crecimiento de la demanda a la educación media superior era algo que se veía venir claramente hace 15 años, y que yo tuve oportunidad de encarar y comentar, cuando empezaron movimientos artificialmente propiciados desde afuera de la UNAM para lograr el ingreso de estudiantes a nuestro bachillerato.
Entonces mencioné que la presión demográfica para el ingreso a ese nivel era un problema que “había llegado para quedarse”. Las respuestas a ello, que ciertamente las ha habido, han sido insuficientes para el tamaño del problema. Sin duda hay que ampliar la oferta educativa a los jóvenes. Nuestro país no tiene futuro alguno si sólo uno de cada cuatro jóvenes tiene oportunidad de asistir a la educación superior.
Perdemos de vista (y de un lugar en nuestras discusiones) el meollo del problema. Se ha invertido en nuevas IES de enfoque tecnológico, lo cual está bien, pero estaría mejor si hubiese la suficiente planta académica, realmente bien preparada, para atender a los alumnos.
Se ha ampliado la matrícula universitaria, pero a base de cerrar los ojos a la existencia de docenas de “universidades” que no deben tener ese nombre y que son un fraude a nuestra juventud. La última universidad pública basada en investigación fue la UAM, creada hace más de 35 años. Estos son algunos de los puntos medulares por los que deberíamos empezar las discusiones del tema en México.
Estamos en un año electoral. Todos los que tenemos interés real por el fortalecimiento y la salvaguarda de la educación superior pública deberíamos tener también cuidado de no generar aire caliente y estática, ideales para ser capitalizados en conflictos inspirados desde los intereses partidistas, ya sea personales o de grupo. Hemos tenido ya suficiente de eso.
jose.sarukhan@hotmail.com

En huelga de hambre, tres investigadores del Colpos

Culpan a autoridades de prolongar el conflicto

Matilde Pérez U.
La Jornada/15 de mayo de 2009

Al cumplir 89 días en huelga por la “intransigencia” del director del Colegio de Posgraduados (Colpos), Félix González Cossío, y la “indiferencia” del titular de la Secretaría de Agricultura (Sagarpa), Alberto Cárdenas Jiménez, a la demanda de los académicos de homologar su salario con los investigadores del Centro de Investigación y Estudios Avanzados del IPN (Cinvestav), los doctores en fitopatología Daniel Ochoa Martínez; en virología Reina Rojas Martínez, y en genética vegetal Jesús García Zavala iniciaron una huelga de hambre.
Luego de recibir el respaldo de sus compañeros de los seis campus del Colpos y de la Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios y de Educación Superior (CNSUES), los tres investigadores ingresaron a la casa de campaña que instalaron frente al acceso principal de la Sagarpa, fuertemente resguardada por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública.
En el mitin ante Sagarpa, los integrantes del Sindicato Independiente de Académicos del Colpos (Siacop), entre ellos Eduardo García Moya, premio nacional de Ciencia y Tecnología (2009), denunciaron que las autoridades del Colpos y de Sagarpa ejercen presión política en su contra por impedir que dicho centro de investigación pública, con grado de excelencia académica dentro del sistema SEP-Conacyt –que en este año cumplió 50 años de existencia–, forme parte del Tecnológico de Monterrey.
“Es preferible morir con honor que vivir con la vergüenza de un tirano dictando nuestros rumbos”, asentaron en carteles los investigadores, a través de los cuales también denunciaron el desmantelamiento de la institución en los últimos 10 años; “eso ha provocado que hagamos investigaciones de pico y pala porque carecemos de laboratorios y equipos funcionales necesarios para realizar investigación básica y de punta”.
No han cumplido homologación
Desde hace ocho años, la Sagarpa se comprometió a homologar el salario de los académicos del Colpos con el Cinvestav, lo que representa un costo de 12 millones de pesos que ya están en el capítulo 3000 del presupuesto federal, pero condiciona su aplicación a un programa de productividad individual que implica –explicó Lenin Guajardo, dirigente del Siacop– crear 36 categorías.
“Es un mecanismo tramposo con el que nos quieren engañar”, dijo Gildardo Espinosa. Otros investigadores expusieron que a los partidos políticos no les exigen productividad ni les escatiman recursos, pero a quienes pugnan por el desarrollo del campo les pretenden colocar mordazas. “Ya no callaremos más, no seremos copartícipes de los políticos que no buscan beneficiar al campo”, acotaron.
Hoy, tres académicos se sumarán a la huelga de hambre y 12 más se raparán en protesta por la postura “pedante, intransigente y obcecada de las autoridades del Colpos y de Sagarpa”.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Unison: 40 días de arrogancia patronal

Se han cumplido cuarenta días de la huelga que Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de Sonora (STEUS) estallara el pasado viernes 3 de abril. Tal y como ya lo habíamos advertido en un comentario anterior, no se ven visos de que el conflicto vaya a terminar en los próximos días.
Del lado de la administración universitaria, no se observa voluntad de entrar a una negociación abierta y directa que le de salida a la paralización de las labores. Al contrario, pareciera que buscan alargar la polarización social y laboral al interior del alma mater, así vemos que la guerra mediática del rector sigue a todo vapor. Martín Holguín, Gaspar Navarro, Carlos Moncada, Hilario Olea y demás "periodistas" plumas pagadas gozando impunemente de los "recursos etiquetados" del presupuesto de la universidad. Uff !!

martes, 12 de mayo de 2009

La Universidad al siguiente desnivel

Álvaro Bracamonte Sierra
El Imparcial/11 de mayo de 2009
La “Uni” tiene prácticamente 40 días paralizada. Sus autoridades dicen que se han perdido prácticamente 15 días hábiles y varios millones de pesos. Hasta ahora mas de 40 mil jóvenes han esperado pacientemente el fin de la huelga y el reinicio de las actividades. Pero esa larga espera ya esta impacientando a todos: Los estudiantes empiezan a movilizarse para manifestar su descontento; algunos académicos expresan su profunda preocupación frente a la indolencia que priva entre los protagonistas del cierre de labores. El sindicato de profesores, de tiempo atrás ha hecho explícita su postura: Invariablemente ha sostenido que hay formas de llegar a un acuerdo satisfactorio. Pero parece que nada conmueve al rector ni a la dirigencia de los trabajadores quienes no muestran signos de flexibilizar sus ofertas y demandas.
¿Cómo justificar este trance tan difícil que lastima la vida universitaria?¿Cómo se llegó a esta especie de anomia donde parece que a nadie le importa el daño que le están infringiendo a la universidad? Son inocultables las pésimas relaciones entre el rector saliente y la dirigencia del Steus. El que pronto se irá, supongo que está pensando que antes de entregar la estafeta se encargará de derrotar la soberbia e impunidad que a su juicio priva en el gremio de empleados. Si vencerlos implica lastima la institución, ni modo. Por su parte, la líder sindical y también regidora del PRD pareciera que tiene pensamientos similares; la imagino urdiendo sus estrategias con una sola de abollarle la despedida al químico.
Se trata de posturas irreductibles que en nada benefician. Todo lo contrario: esta paralización esta produciendo un daño que tardará mucho en superarse. Es similar al que esta provocando al influenza en México.
Esto es, no se trata sólo de las pérdidas materiales que se producen, que no son menores por cierto, sino del resquebrajamiento de la imagen de la mayor institución educativa del Estado de Sonora. La Unison ha conseguido Con muchos esfuerzos, sobre todo de los académicos, reposicionarse favorablemente en el ánimo de la ciudadanía; se percibe que la Universidad trabaja bien y que está dando resultados. Esta sensación es parcialmente correcta a pesar de la pequeñez de miras de algunas de sus autoridades y también de la mezquindad con la que actúa frecuentemente el gremio sindical.
Los universitarios no se merecen, y menos la sociedad, la pesadilla en la que está metida la institución. Es urgente despertar de ese mal sueño y para ello es indispensable que se destraben las negociaciones. Esta semana debe concretarse una salida pues si la huelga no se levanta en breve, existe el riesgo de el escenario se complique aún mas: Justo en éstos días los maestros decidirán si van a la huelga o aceptan la propuesta oficial.
Además, un par de elementos adicionales podrían abonar mayores complicaciones. Por un lado si se demora la conclusión de la huelga es probable que se pierdan no solo los cursos de verano sino el propio semestre. Los estudiantes serían los realmente afectados. En segundo lugar, el escenario puede agravarse dado que a mas tardar el 15 de junio se dará el relevo de autoridades. No es un secreto que el futuro rector obtuvo dicha distinción sin el apoyo mayoritario de la comunidad universitaria; le bastó el del grupo político aglutinado en torno a Pedro Ortega. Es el mismo equipo que ha dirigido la máxima casa de estudios en los últimos ocho años, tiempo en el cual las relaciones con los sindicatos se han deteriorado a tal punto que no hay año en que no se produzcan suspensiones de labores.
Por lo mismo, no es descabellado pensar que ambos gremios intenten aprovechar el inminente arribo del nuevo rector para influir en su programa de trabajo con miras a recomponer la maltrecha comunicación que ahora prevalece y que explica los problemas de la institución. Estos escenarios no son disparatados sino forman parte del diálogo cotidiano entre los miembros de la comunidad universitaria.
La incubación del clima hostil que predomina tiene responsables. Éstos se circunscriben esencialmente a las autoridades que con malicia adelantaron el proceso de elección pretendiendo así neutralizar las acciones que se organizaban para democratizar la forma de designar al rector. Aunque lo lograron, el costo ha sido brutal para la gobernabilidad institucional. Entre la fecha que se eligió al rector y el día que tomará posesión hay cerca de 75 días. Este largo periodo ha configurado un vació de poder que está cimbrando las estructuras universitarias. Si lo que pretendían era desarmar la oposición y de paso darle un descontón, entonces no queda mas que decir que el tiro les salió por la culata.
Peor aún, si las nuevas autoridades no cambian la manera de operar los conflictos internos, cuestión que altamente probable tratándose del mismo equipo que hasta ahora ha controlado a la “Uni”, el panorama que se vislumbra apunta a empeorar. En ese contexto de inteligencia, capacidad y sensibilidad política de las nuevas autoridades dependerá el destino de nuestra Alma Mater.
Álvaro Bracamonte Sierra
Doctor en Economía/Profesor Investigador de El Colegio de Sonora.

lunes, 11 de mayo de 2009

México destina sólo 0.4% del PIB a la investigación científica


La cantidad es equivalente a un cuarto de lo pagado por intereses de la deuda pública
Suecia, la nación de la OCDE que más asigna a este rubro: 3.8 de su producto interno bruto
En un año el país registra dos patentes por millón de habitantes; Finlandia, 271


Roberto González Amador
La Jornada/10 de mayo de 2009

El gasto en México para investigación científica y desarrollo de tecnología equivale a una cuarta parte de los recursos públicos para el pago de intereses de la deuda gubernamental. Su bajo monto representa una carencia que limita la capacidad de crecimiento de la economía y frena la capacidad de respuesta ante emergencias como la epidemia de gripe que afecta al país.
Por su tamaño, la de México es la decimotercera economía del mundo. Medida por el ingreso de sus habitantes es la número 74, según el Banco Mundial. Pero en cuanto al gasto en investigación y desarrollo (I+D) es el país más rezagado entre las naciones que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de acuerdo con un reporte de este organismo.
Último lugar en personal ocupado en áreas de ciencia y tecnología
México invierte en un año el equivalente a 0.4 por ciento de su producto interno bruto (PIB) en investigación y desarrollo, porcentaje que lo ubica en el último sitio entre las naciones que pertenecen a ese organismo, y que a precios actuales equivale a 51 mil 450 millones de pesos, unos 3 mil 958 millones de dólares, indicó el informe OECD regions at a glance 2009. El país también ocupa el último puesto en cuanto a personal ocupado que se desempeña en las áreas científicas y tecnológicas y en registro de patentes, de acuerdo con el organismo.
El último año, el pago de intereses de la deuda pública significó una erogación de recursos públicos por 235 mil 96 millones de pesos, cantidad que cuadruplica los recursos destinados por el país a investigación y desarrollo y que no incluye otros 30 mil millones de pesos que se emplean cada año para financiar el costo del rescate bancario de 1995, que se sigue pagando con fondos públicos, indican datos de la Secretaría de Hacienda.
“El desarrollo de innovaciones en las regiones es crucial para mejorar en general la competitividad de las regiones y lograr el crecimiento de las naciones en el largo plazo”, apunta el reporte de la OCDE, organismo con sede en París que agrupa a naciones altamente desarrolladas y de nivel medio de desarrollo.
La OCDE, bloque de 30 países al que pertenece México desde 1994, define la investigación y el desarrollo como: “el trabajo creativo realizado de manera sistemática con el fin de incrementar el acervo de conocimiento del hombre, la cultura y la sociedad, y la utilización de ese acervo de conocimiento para desarrollar nuevas aplicaciones”.
El organismo menciona que una mayor inversión en investigación y desarrollo básicas generará más aplicaciones científicas y tecnológicas. “Esta percepción lineal de la forma en que se desarrolla el proceso de innovación, ubica a la inversión en I+D como un factor fundamental detrás del progreso tecnológico y, eventualmente, del crecimiento económico”, considera.
En promedio, el gasto destinado por los países de la OCDE a investigación y desarrollo es equivalente a 2.3 por ciento del producto interno bruto del bloque. El país más avanzado en este sentido es Suecia, que destina 3.8 por ciento de su PIB a I+D, seguido por Finlandia (3.5), Japón (3.4) y Corea del Sur (3.1 por ciento).
El último puesto es ocupado por México, que gasta el equivalente a 0.4 por ciento del PIB en investigación y desarrollo, menos que la República Eslovaca, que canaliza 0.5 por ciento; y Polonia, Turquía y Grecia, con 0.6 por ciento de su producto interno bruto en cada caso.
El factor humano
Casi dos terceras partes de los mexicanos en edad y condición de trabajar obtienen su sustento en la calle. En un país con una población económicamente activa (PEA) de 43.5 millones de personas, sólo 15 millones tienen una plaza en el sector formal de la economía, indican datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Y respecto de ese total, en labores relacionadas con la ciencia y la tecnología sólo se ocupa un puñado de personas.
El reporte de la OCDE también ubica a México en el último sitio en este sentido. En el país sólo dos de cada mil empleados (formales) labora en actividades relacionadas con la investigación y el desarrollo. En contraste, en Finlandia, el mejor posicionado en este rubro, la relación es de 32 por cada mil.
Así que, a partir de esos datos, se puede establecer que en México trabajan en actividades relacionadas con I+D unas 30 mil personas.
El personal ocupado en I+D, de acuerdo con la definición de la OCDE, incluye a todas las personas ocupadas directamente en actividades de investigación y desarrollo, tanto investigadores, proveedores directos de servicios, gerentes y administrativos.
Sin registro
Otro terreno relacionado con la ciencia y la innovación en que el país es colero tiene que ver con el registro de patentes.
En el caso de México, sólo se registran anualmente dos patentes por cada millón de habitantes, mientras en Polonia y en Turquía tres, en cada caso; y siete en la República Eslovaca, por citar los países en la parte más baja de la clasificación.
Los punteros en este rubro son: Finlandia, con 271 patentes anuales por cada millón de habitantes; Suecia, con 270 y Suiza con 265, de acuerdo con el reporte de la OCDE.

Ataques a la educación pública

Iván Restrepo
La Jornada/11 de mayo de 2009

En los años que lleva en el poder el Partido Acción Nacional abundan los ataques a la educación pública. En la campaña de desprestigio no escapa nuestra máxima casa de estudios, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde se desarrolla la mejor investigación científica y tecnológica y se han formado y enseñan los especialistas más prestigiosos del país. La administración panista prefiere las universidades privadas, cantera de nuevos funcionarios, muchos de los cuales creen que México es una gran empresa y como tal debe administrarse. Seguramente existen instituciones privadas de muy buen nivel, de las que egresan profesionistas valiosos. Pero otras fallan por su proceder en estos tiempos de emergencia epidemiológica.
En La Jornada y en otros medios se denunció que algunas universidades privadas en las que se imparte la carrera de medicina, pidieron a sus pasantes no acudir a los hospitales privados donde cumplen su servicio social para evitar un posible contagio por la fiebre humana. Es el caso de las universidades La Salle y Anáhuac. Enrique Galván Ochoa da cuenta en su columna del rechazo que esa huida despierta en la sociedad: médicos a los que no guiará el servicio a sus semejantes, el combate a las enfermedades, sino el lucro.
Quizás con la intención de no cargar con la indignación ciudadana, se divulgó que también los pasantes y los alumnos de los últimos años de la Facultad de Medicina de la UNAM huyeron de sus tareas en los hospitales públicos y privados, donde tienen la oportunidad de conocer en directo los problemas de salud de México. El desmentido fue inmediato y el rumor quedó como muestra de perversidad. No sobra agregar que los expertos que han dado claridad sobre el nuevo virus egresaron de la UNAM y del Instituto Politécnico Nacional. Y que si los centros educativos privados reciben dinero del Estado, es de exigirles que contribuyan al bienestar ciudadano, y no únicamente a quienes pueden pagar los servicios médicos en los hospitales privados. Tampoco sobra agregar que estos hospitales están blindados al ingreso de personas pobres con síntomas de la gripe humana. Es evidente su falta de solidaridad cuando el país necesita de los servicios médicos de urgencia. O quizás creen que, en efecto, la gran mayoría de los contagiados eran pobres, y no hay salud fuera de la chequera.
Por otro lado, no deben caer en el olvido las denuncias, algunas formuladas por el secretario de Salud, de que gobiernos estatales ocultaron el problema de gripe humana que se vivía en sus entidades con el fin de tapar las deficiencias de los sistemas locales de salud y hacer creer que todo estaba bajo control. Los casos más comentados son los de los estados de Jalisco y México. Pero las cifras muestran ahora una realidad que no se maquilla con limosnas al clero, el patrocinio de telenovelas y del turismo religioso, los romances color rosa ni los mensajes de la cantante y actriz Lucero, en los que menciona milagros sin cuento. Mientras, cientos de residentes de los municipios conurbados acuden a resolver sus problemas de gripe a los hospitales públicos de la ciudad de México. Los milagros de ahora son a plazos.
También conviene que se aclare si es verdad que los que llevaron a España el nuevo virus fueron estudiantes de ese país que vacacionaban en la Riviera Maya. Como el gobernador de Quintana Roo sostuvo siempre que en su entidad no había infectados con la gripe humana, ¿cómo se contagiaron esos estudiantes? Aunque en el Caribe mexicano se concentra la parte fundamental de la inversión española en turismo, el gobierno de ese país no ocultó el origen del contagio. En cambio, todo apunta a que la sorpresiva suspensión de los vuelos entre Argentina y México buscó desviar la atención sobre la incompetencia del gobierno de aquella nación para enfrentar la epidemia de dengue que sufren de tiempo atrás, so pretexto de proteger a sus ciudadanos del “virus azteca”.
Y es que por ignorancia, exageración (de nuestro gobierno y de muchos otros) y equívocos no quedamos: Rusia, China y varios países del norte de Europa prohíben la importación de carne de cerdo y hasta de jamones y embutidos de España. Bigas Luna y su Jamón jamón en toda su salsa.

jueves, 7 de mayo de 2009

El Rector y sus espadachines mediáticos

Dicen los que vivieron esos tiempos, que el actual rector de la Universidad de Sonora, Pedro Ortega, en su época de estudiante universitario participó en las filas del activismo universitario. En ese entonces, el grupo opositor a los activistas, eran los llamados "micos", fanáticos de ultraderecha que eran utilizados por el entonces rector Alfonso Castellanos, para golpear al movimiento democratizador de la Unison, y entre ese sector, se encontraba el sindicalismo universitario que en 1976, encabezó el STEUS en una lucha que duró más de tres meses por el reconocimiento de su registro como organización colectiva de los trabajadores y la firma de su primera contratación colectiva.
De esos hechos a los tiempos de hoy, han pasado ya más de tres décadas.

En el actual conflicto de huelga que mantiene paralizada a la Unison desde el pasado 3 de abril, no deja de llamar la atención la tragicomedia a la que nos estamos enfrentando: el otrora activista estudiantil, ahora embestido de representante legal de la universidad, está siendo defendido en los espacios mediáticos, por los que eran furiosos militantes del grupo de golpeadores "micos". Ahí tienen de muestra a Hilario Olea, quien no deja de contonearse con su grostesca figura gorilesca, en las pantallas del "informativo" ENTRE LODOS.

Claro, la defensa de estos pseudoperiodistas no es gratutita. Hay que pagar por ella, y el rector lo hace generosamente con los recursos públicos que la misma autoridad universitaria utiliza discrecional y facciosamente para patrocinar a tan "destacados comunicadores". Y luego no quieren que la comunidad universitaria se pregunte: ¿Cuánto dinero ha gastado la adminsitración universitarias en pagar plumas y micrófonos en su objetivo perverso de desacreditar ante la opinión pública las justas demandas y movimientos de los sindicatos universitarios del STEUS y el STAUS ?

La universidad pública en tiempos de crisis


Humberto Muñoz García*

A partir de esta crisis económica de 2009, se van a acentuar dos demandas a las universidades públicas. Una proveniente del gobierno, el cual insistirá en elevar lo que él llama calidad. La otra que va a emanar de la sociedad, con fuerza, se refiere a la ampliación de la oferta para que estudien más jóvenes.
En una sociedad convulsionada y riesgosa, llena de problemas económicos, es posible que se intente aumentar el control sobre las instituciones universitarias. El subsidio y los recursos extraordinarios, repartidos y dosificados en una docena de programas, seguirán siendo el punto central de la agenda educativa oficial. Debido a las restricciones económicas que se van a tener, sospecho que el gobierno va a poner más énfasis en la calidad para justificar el monto y la forma de distribución de los subsidios.
Nada nuevo, salvo el interés de intensificar el contenido de las políticas. Se va a seguir con aquellas sustentadas en una serie de criterios e indicadores que se usan para el reparto. El supuesto es que si hay más doctores en la planta académica, si los programas de licenciatura están certificados, si aumentan el egreso y la titulación, por ejemplo, se eleva la calidad. El problema es que por esta vía se ha llegado a definir y a presumir como universidades de calidad, por ejemplo, a las que tienen un elevado número de programas certificados, de casi 100 por ciento; cuando en realidad la forma y el contenido de la enseñanza han permanecido prácticamente inalterados.
No va a ser con amarres políticos por la “calidad” en una situación de recesión económica como se cambie a instituciones tan importantes como las universidades públicas. Pedir que se haga más y mejor con menos no nos va a sacar de la crisis. En una época de crisis en los valores, de falta de confianza, llena de miedos e incertidumbres, la fiebre de una calidad dudosa impuesta a la educación superior no es la mejor forma para avanzar y enfrentarse a los retos de los problemas nacionales y de la nueva sociedad global. Hace falta un debate en la sociedad que enriquezca la visión educativa.
Estamos en un momento en que la sociedad puede reaccionar, descubrir, crear, explorar nuevas visiones de la educación; fortalecer el corazón de la universidad pública para que se beneficie de la energía social que se va desprender a raíz de la crisis; partir hacia un horizonte educativo que impulse la formación de seres humanos que tengan perspectiva histórica y se ubiquen en este tiempo y en el espacio global; abrir la igualdad de oportunidades para cubrir espacios sociales y geográficos, que hasta ahora han carecido de ellas; apoyar a la ciencia y la tecnología de las universidades públicas para que sigan un proceso de reproducción ampliada que sirva a su entorno social; estimularlas para que generen nuevos modelos culturales para un país que necesita ser reconstruido.
Por otro lado, hay varias experiencias que ilustran cómo en las crisis económicas las universidades públicas sufren la presión de la demanda escolar. En las familias se advierte que estudiar en la universidad puede ser la gran diferencia para tener éxito en la vida y mejores posiciones sociales. Se sabe, en la sociedad, que quienes egresan de las universidades ciertamente adquieren ingresos más elevados que quienes no llegaron a las mismas. Que los profesionistas son un grupo que tiene expectativas de mejoría en la vida.
Éstas, entre otras, son razones para inscribirse en instituciones públicas donde el costo de estudiar es menor. Hay que considerar, asimismo, el estímulo de la crisis económica al movimiento migratorio de las escuelas privadas a las públicas, que agrega presión a la ampliación de la matrícula en las segundas y a quienes desertan por razones económicas. Entrarle al desafío de ampliar la oferta y abrir nuevas universidades haciendo un mejor uso de los recursos.
Los académicos queremos y estamos dispuestos a luchar por universidades competentes, en las que se nos brinden condiciones de trabajo adecuadas, de las cuales dependen los resultados que logramos. Queremos universidades en las que la educación y la cultura, la ciencia, la ética y la estética estén vinculadas. Condiciones para que la universidad fortalezca sus capacidades para ampliar y profundizar el espacio público. Instrumentar una visión que entienda el presente de la universidad como posibilidad de un mejor futuro educativo.
Los académicos haríamos bien en organizarnos y participar en los acontecimientos educativos de nuestras instituciones. Prestarle atención a la política educativa del gobierno, a cómo se manejan los dineros, a que no se ahorre en el segmento de lo público en favor del privado, a que no se siga restringiendo la autonomía mediante burocracias fiscalizadoras, cuando más de 90 por ciento de los presupuestos universitarios están etiquetados.
Es tiempo de repensarnos, formular políticas de nueva generación, cambiar valores, ligarnos por nuestras coincidencias, construir pilares que sostengan firme a la universidad pública, que es como entiendo el mensaje del doctor José Narro, rector de la UNAM.
* Seminario de Educación Superior, IIS. Profesor de la FCPS. UNAM.

miércoles, 6 de mayo de 2009

35 días cumple huelga en la Unison

Tal y como lo comentamos en un nota anterior, la huelga que mantiene paralizada las actividades en la Universidad de Sonora desde el 3 de abril, ha entrado en un periodo de franco estancamiento en las posibilidades de que las partes en conflicto lleguen pronto a un punto de acuerdo.
La administración universitaria mantiene el argumento de que no tiene más recursos económicos para las revisiones salariales y contractuales con los sindicatos, y en consecuencia, no puede ofrecer ni un centavo extra de lo que ya ha ofrecido al sindicato STEUS.
Por su parte, los trabajadores sindicalizados han reiterado que no levantarán el movimiento en tanto no haya de parte del rector un ofrecimiento que mejore las propuestas ya hechas, y que además es poco creíble el discurso de la “falta de dinero”, cuando hay opacidad y nula trasparencia en el manejo de los recursos financieros de la universidad.
A esa situación hemos arribado, con un conflicto que amenaza con extenderse durante todo el mes de mayo. Uf !!

martes, 5 de mayo de 2009

Clausura de la CEDH


Compañeras/os:

El próximo miércoles 6 de mayo, se vencen los 30 días para que la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado de Sonora (CEDH), a través del Ombusdman, pueda interponer la acción de inconstitucionalidad contra la reforma local que protege la vida desde la fecundación, con el fin de defender el derecho a decidir de las mujeres.

En vista de la inactividad de su titular, proponemos realizar una acción, para clausurar la CEDH precisamente este día para visibilizar que definitivamente la CEDH no nos sirve de nada, es decir para nosotras ha muerto. Ojala pudieran venir y unirse a este acto de protesta. Les mando el flyer que Silvia Nuñez hizo para que lo difundan.

Personas Libres, Estados Laicos
La mujer decide, la sociedad respeta y el estado garantiza!
Son nuestros derechos...

Saludos

Ismene Figueroa